La Planta Depuradora de Efluentes Cloacales de Tinogasta, anunciada como una obra clave para el saneamiento ambiental del departamento, se convirtió con el paso del tiempo en un símbolo del abandono y la falta de respuestas. Según el cartel oficial, el plazo de ejecución era de 12 meses. Sin embargo, hoy la obra roza los cinco años sin estar terminada.

El proyecto fue presentado como una inversión estratégica para mejorar el tratamiento de los residuos cloacales, pero en el predio solo se observan estructuras inconclusas, sectores vallados y ausencia total de actividad. “La gente se pregunta qué pasó con la obra, si se pagó, si el dinero estuvo y a dónde fue a parar”, expresan vecinos que siguen de cerca la situación.
Las dudas se multiplican:
¿La obra fue abandonada por la empresa?
¿Hubo falta de pagos?
¿Se terminó el presupuesto?
¿Quién controla esto?
En ese marco, también aparecen cuestionamientos hacia los organismos que deberían fiscalizar: el Concejo Deliberante, diputados, senadores y áreas de control. “Es raro que dejen pasar algo así sin decir nada”, señalan desde distintos sectores de la comunidad.
El caso se suma a una larga lista de obras inconclusas en el departamento. “¿Hasta cuándo Tinogasta va a ser el lugar de las obras anunciadas y nunca terminadas?”, se preguntan los vecinos.
Además, crece la preocupación por el estado contable del municipio. Circula información no oficial que indica que la situación financiera no sería buena, lo que alimenta aún más la desconfianza.
Mientras tanto, la planta cloacal sigue siendo una estructura a medio hacer. Un proyecto que debía estar listo en un año y que, casi cinco años después, continúa siendo una deuda pendiente con Tinogasta.