El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunió este jueves en la Casa Blanca con la dirigente opositora venezolana María Corina Machado, en un encuentro de alto perfil que se dio en el marco del complejo escenario político que atraviesa Venezuela.
La reunión fue de carácter privado, duró más de dos horas y se realizó en el comedor presidencial. Según confirmaron fuentes oficiales, también participó el secretario de Estado, Marco Rubio.
Tras el encuentro, Machado habló brevemente ante un grupo de venezolanos que se congregaron en las inmediaciones de la Casa Blanca y expresó:
“Sepan que contamos con el presidente Trump para la libertad de Venezuela”.
Desde el Gobierno estadounidense, la portavoz Karoline Leavitt destacó la importancia del encuentro y señaló que Trump tenía especial interés en escuchar a la dirigente opositora.
“Sabía que sería una buena y positiva conversación con una voz valiente para muchas personas en Venezuela”, afirmó.
La reunión se produjo en un contexto político complejo. Si bien la Casa Blanca reconoce públicamente el liderazgo de Machado dentro de la oposición, la administración estadounidense no la incluyó en la primera etapa del proceso de transición política que se discute para Venezuela.
Washington ha optado por mantener canales de diálogo con las actuales autoridades de facto, con quienes viene avanzando en acuerdos en materia energética, comercial y de seguridad. En ese marco, Estados Unidos destacó el nivel de cooperación alcanzado hasta el momento.
Entre los puntos centrales figura un acuerdo energético valuado en 500 millones de dólares, que habilita a Washington a gestionar la comercialización de crudo venezolano y administrar temporalmente los ingresos antes de su transferencia a Caracas.
La Casa Blanca reiteró además que Trump espera que Venezuela pueda avanzar hacia elecciones en el futuro, aunque sin establecer un calendario concreto.
Luego de su paso por la Casa Blanca, Machado continuó su agenda en Washington con reuniones en el Congreso de Estados Unidos, donde mantendrá encuentros con senadores de ambos partidos. Su visita refuerza su rol como una de las principales figuras de la oposición venezolana en un momento clave para la redefinición política del país.