En la previa de la firma del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, el Gobierno argentino profundizó su enfrentamiento con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, a quien en el oficialismo acusan de anteponer “sus anteojeras ideológicas” por sobre los intereses estratégicos de la región.
Las tensiones se incrementaron luego de que la administración brasileña decidiera dejar de representar a la Argentina ante el gobierno venezolano, tanto en materia consular como en la custodia de la residencia oficial argentina en Caracas.
“Es una nueva señal donde se ve que Lula pondera sus anteojeras ideológicas antes que el bienestar de la región”, sostuvo una alta fuente del Ejecutivo, al ser consultada por la decisión adoptada por la Cancillería brasileña.
Brasil había asumido esa representación en julio de 2024, luego de que el régimen de Nicolás Maduro expulsara a los diplomáticos argentinos de Venezuela. Sin embargo, la ruptura se produjo en un contexto de mayor tensión internacional, marcado por la detención de Maduro y la transición política impulsada por Estados Unidos en el país caribeño.
En la Casa Rosada atribuyen la decisión brasileña, principalmente, al posicionamiento explícito del presidente Javier Milei en respaldo a Estados Unidos y a la intervención liderada por Donald Trump, una postura que —según remarcan desde el Gobierno— es “innegociable”.
A pesar del endurecimiento del vínculo bilateral, en el oficialismo consideran poco probable un cruce directo entre Milei y Lula durante la firma del acuerdo Mercosur–UE, que se realizará el sábado próximo en Paraguay. Incluso, no descartan que el mandatario brasileño se ausente del acto.
Según fuentes del Ejecutivo, esa posible ausencia estaría vinculada al malestar de Lula por la postergación de la firma del acuerdo, ya que la rúbrica se concretará cuando Brasil ya no ejerce la presidencia pro tempore del Mercosur.
Más allá del episodio puntual, en el Gobierno señalan que las diferencias entre ambos mandatarios son estructurales y de fondo, con Milei ubicado en el extremo opuesto al proyecto político del líder brasileño. En ese marco, el Presidente argentino avaló recientemente la difusión de un video en redes sociales que ratificó su respaldo a Trump y recordó los vínculos históricos de Lula con el chavismo.
En este contexto, comenzó a tomar fuerza la posibilidad de que Italia asuma la representación de la Argentina en Venezuela. Desde Casa Rosada aclararon que la alternativa aún no fue formalizada, aunque podría haber novedades en los próximos días.
La opción italiana no genera sorpresa en el entorno presidencial, dado el vínculo político y personal entre Milei y la primera ministra Giorgia Meloni. No obstante, advirtieron que cualquier transición dependerá de la aceptación formal por parte de la Cancillería venezolana.
Mientras tanto, el Gobierno argentino sigue de cerca la situación de los presos políticos en Venezuela y las negociaciones políticas y económicas en curso, en un escenario regional atravesado por tensiones ideológicas y redefiniciones diplomáticas.