El presidente Javier Milei fue elegido como el personaje más destacado de América Latina en 2025 por el Grupo de Diarios de América (GDA), una alianza regional de medios que integra LA NACION. La distinción reconoce el peso político que adquirió el mandatario argentino durante el año, marcado por la consolidación de su fuerza en el Congreso, la continuidad del programa económico y su proyección más allá de las fronteras nacionales.
La consagración electoral de octubre funcionó como punto de inflexión. Tras imponerse en las elecciones legislativas de medio término, La Libertad Avanza dejó de ser una fuerza emergente para convertirse en la primera minoría parlamentaria, ampliando de manera sustancial la base legislativa del oficialismo. El propio Milei celebró el triunfo con una puesta en escena que combinó épica partidaria y mensaje político, subrayando que se abría una nueva etapa para avanzar con reformas estructurales pendientes.
Desde la óptica de los analistas, el resultado le otorgó al Gobierno un margen político que no había tenido en el inicio de la gestión. El economista Luis Secco señaló que el desafío central de esta segunda mitad del mandato será transformar la estabilización macroeconómica en un programa de crecimiento sostenido, con reglas claras y respaldo parlamentario. De lo contrario, advirtió, el oficialismo corre el riesgo de quedar atrapado entre la volatilidad cambiaria y una recuperación económica insuficiente.
En el plano económico, 2025 estuvo atravesado por un ajuste fiscal profundo. El Ejecutivo redujo el tamaño del Estado, eliminó organismos, congeló ingresos en la alta administración y avanzó sobre el gasto previsional, al tiempo que impulsó una baja selectiva de impuestos. En paralelo, se avanzó en el saneamiento del balance del Banco Central y en la flexibilización de restricciones cambiarias, un proceso que permitió una fuerte reducción del riesgo país y el regreso del Estado argentino a los mercados internacionales de crédito tras años de exclusión.
El año, sin embargo, no estuvo exento de tensiones. A comienzos de 2025, el caso de la criptomoneda Libra impactó en el entorno presidencial, aunque sin derivaciones judiciales directas para el mandatario. Más adelante, la campaña electoral se desarrolló en un contexto de dificultades económicas persistentes y denuncias vinculadas al manejo de fondos destinados a políticas de discapacidad, factores que obligaron al oficialismo a defender su gestión en un clima adverso.
Aun así, el resultado en las urnas fortaleció la posición de Milei. De contar con una representación marginal en el Congreso, su espacio pasó a conformar un bloque decisivo, condición clave para intentar avanzar en reformas laborales, tributarias y regulatorias. Para el politólogo Sergio Berensztein, el desafío inmediato será capitalizar ese respaldo legislativo mientras se estabiliza una economía que aún muestra niveles de inflación elevados y una sociedad expectante por mejoras concretas.
El reconocimiento de GDA refleja, además, la proyección regional del presidente argentino. Su estilo confrontativo, su agenda liberal y su capacidad para instalar temas en la discusión pública lo convirtieron en un actor de referencia en América Latina, tanto para aliados ideológicos como para críticos. En un contexto regional signado por la incertidumbre económica y la fragmentación política, Milei logró sostener visibilidad e influencia.
Con este reconocimiento, 2025 cierra para el presidente argentino como el año en que pasó de la arenga electoral a la consolidación del poder. El desafío hacia adelante será traducir ese capital político en reformas duraderas y resultados económicos que validen, en la práctica, el rumbo elegido.